

Por: Eduardo Enrique Zambrano Moreno
La política es una actividad fascinante y necesaria, al fin y al cabo, con pocos o muchos votos, siempre alguien estará en el poder. En octubre de 2011, los urabaenses elegiremos alcaldes, concejales, gobernador y diputados y desde el primero de enero de 2012 los elegidos tomarán decisiones que nos afectarán a todos en materia de educación, salud, servicios públicos, vías, seguridad e impuestos, entre otras. No podemos olvidar que el Estado se mete a diario con nosotros y ese Estado está conformado por hombres y mujeres que nosotros elegimos.
Mi profesor de filosofía en el Colegio José Celestino Mutis, Esteban Palmet, quien fue asesinado en el centro de Apartadó, hacía una clasificación sobre los hombres con relación a la política y en el último peldaño decía estaban los “cuara cuac cuac”, señalando que eran esas personas que asumían que la política no tenía “nada que ver” con ellos; esos que piensan que cualquiera que llegue al poder es lo mismo. Lo curioso es que son estos “cuara cuac cuac” que no participan, los primeros que se quejan por las decisiones que toman los gobernantes.
Muchos de estos personajes dicen que todos los políticos son lo mismo y que da igual elegir a cualquiera. Pues bien, eso no es cierto y para no ir más lejos miremos el caso de Apartadó, pero no nos metamos aun en temas álgidos, ya tendremos tiempo de hacer evaluaciones y en la campaña que se aproxima tendremos oportunidad de sentar posiciones.
Hoy quiero referirme a la abismal diferencia entre Juan Manuel Santos y su antecesor Uribe Vélez. Santos nos ha seducido a unos y otros con sus acciones pragmáticas desprovistas de ideologismos y centradas en los problemas. Santos fue elegido con un discurso contra Chávez, contra Correa, contra la Corte Suprema, el Polo y los liberales.
Y antes de empezar a gobernar ya tenía a los liberales en su Unidad Nacional, había tendido puentes con la rama judicial, mandado mensajes a Chávez y Correa y dejó al Polo sin argumentos para atacar. Más de un amigo uribista se queda mudo y pasmado frente a la abismal diferencia entre Santos y Uribe. Santos hizo una campaña regular pero se preparó para gobernar y hoy nos tiene a todos dentro del santismo incluso a quienes no votamos por él.
Santos le da en público las gracias a Uribe pero hace todo lo contrario a él y le funciona. La normalización de las relaciones con Venezuela y Ecuador, la elección esta semana de Vivianne Morales, liberal de trapo rojo, como Fiscal General de la Nación, es la prueba de que estamos superando una etapa llena de niebla. Empezamos a ver luz.
Santos nos muestra un ejercicio práctico y claro del poder, siendo un hombre que siempre ha asumido posiciones de cara a la gente como debe hacerlo toda persona que aspira al poder. Un ejemplo para quienes aspiran a gobernar nuestros municipios y no tienen el carácter de pronunciarse sobre nada de todo lo malo que pasa. Simplemente quieren “pasar de agache” a lo “cuara cuac cuac”.
Hagamos en Urabá política de la buena, política de frente; hagamos un pacto con la comunidad y cumplámoslo; hagamos de la política una actividad que se pueda enaltecer; honremos la palabra! Defendamos la política de tanto politiquero, de tanto lobo disfrazado de lobo!
Hoy tenemos una Colombia donde Uribe Vélez manifiesta no tener garantías, cómo explicarlo? Cómo compartirlo si esa fue la Colombia que el nos entregó?. No me cabe duda que lo mejor que nos ha dejado Álvaro Uribe Vélez es a Juan Manuel Santos para el bien de Colombia y para el mal de unos pocos. Ahora si, como decía el correo electrónico de campaña: GRACIAS SEÑOR PRESIDENTE URIBE!
Y A URABÁ DILE SI, A LOS "CUARA CUAC CUAC" DILES NO!


Comentarios
moderador
13 Diciembre de 2010
6:41 pm
Gracias por el aporte en Soyperiodista.com.
JJTerre
13 Diciembre de 2010
1:55 pm
entre más descompuesta la sociedad, más fácilmente surge y se acepta un líder tipo Gandhi, Hitler, Stalin, Fidel, Mao,Uribe, Chávez, etc... los pueblos sedientos de liderazgo se beben literalmente a su líder tan profusamente que luego lo secan...
pero los líderes verdaderos no se dejan beber, así encuentras pueblos recompuestos por sus verdaderos líderes que han dejado en sus gentes muchos valores para el futuro (Fidel, Gandhi, Mao)... cosa diferente con los falsos líderes que no aportan y peor empobrecen más el espíritu nacional y de gentes de su pueblo (Hitler, Stalin... la mayoría). Ojalá no tengamos más del segundo tipo (Uribe se acerca, pero ni tan grande como para meterlo en la misma lista)... y que algún día llegue alguno del 1er tipo, algo como mil Bolívares juntos!
osgir
13 Diciembre de 2010
9:47 am
El caudillismo es un fenómeno social y político surgido durante el siglo XIX en Latinoamérica. Consiste en la aparición en cada país de líderes carismáticos cuya forma de acceder al poder y llegar al gobierno estaba basada en mecanismos informales y difusos de reconocimiento del liderazgo por parte de las multitudes, que depositaban en "el caudillo" la expresión de los intereses del conjunto y la capacidad para resolver los problemas comunes. El caudillismo fue clave para la dictadura y luchas entre partidos políticos del siglo XIX.
osgir
13 Diciembre de 2010
8:45 am
De los caudillos líbrame DIOS.
Humo Report
13 Diciembre de 2010
8:28 am
Entre más se distancie Juan Manuel Santos de las políticas ultraderechistas y nefastas de Uribe, podrá ser un buen presidente