

Por: Andre Mouton, Director de Mercados Verticales para BELDEN Enterprise Group.
El nuevo estándar TIA-1179 incrementa la necesidad de una arquitectura de alto rendimiento, escalable y eficiente.
Con la Tecnología de la Información (TI) tan indispensable como se ha convertido en estos últimos años, a muchas instalaciones de salud, les ha costado mantener un ritmo competitivo. Las inversiones en gastos operativos y de administración aumentan conforme la población envejece y las enfermedades crónicas aumentan; y con ellas las regulaciones gubernamentales y la demanda de mejores servicios para el paciente.
Para controlar los costos y optimizar la seguridad y la rendición de cuentas de los sistemas de salud, los gobiernos están ejerciendo presión sobre los hospitales y todos aquellos proveedores de salud para aumentar el uso de registros electrónicos, a través del uso de tecnologías basadas en estándares de comunicación. Ese tipo de iniciativas impulsan a muchos sanatorios para realizar la actualización de su plataforma TI, mediante sistemas y aplicaciones centralizados de una infraestructura de cableado de bajo voltaje para la comunicación inalámbrica de voz, datos y video.
Con lo anterior, la tendencia TI ha demostrado que tiene la capacidad de reducir la complejidad de la red, el tiempo de administración y los costos. Bajo esta tesitura y tomando en cuenta que la mayoría de los sistemas administrativos hospitalarios y médicos están instaladas en redes separadas y contienen aplicaciones que se han ido aumentando -y con ellas la complejidad y el mantenimiento-, resulta indispensable minimizar el costo de la propiedad y aumentar la calidad de la atención de los pacientes. Con ello, administradores, médicos y personal de apoyo dentro de la clínica pueden operar de una manera más eficiente y así ofrecer una atención más rápida y sensible.

