

El presidente Alfonso López Michelsen, un sabelotodo, nos dijo a la “Cacica” Consuelo Araujonoguera y al infrascrito que era difícil que se universalizara un uso o una costumbre regional de tan reciente data de formación en el tiempo como el folklore vallenato.
Le contábamos que la universalización se daba en el sentido no terráqueo geográfico, sino en el aspecto de la audiencia particularizada. En este preciso concepto tiene oyentes y fanáticos en Estados Unidos, Europa, Asia, África y Oceanía.
Hacía referencia un empresario inglés en Valledupar que en Inglaterra hay un plan-programa para que un descendiente de inglés con colombiana-Caleña para ser más preciso- ya está contactado para la especialización del aprendizaje de la música Vallenata-Ya conoce el toque-toque- para formar acordeonistas en Inglaterra y escogieron como maestro, en virtud de que es el acordeonero más universalizado en Colombia, con el conjunto musical de Carlos Vives, con los “Clásicos de la Provincia”, o sea, al acordeonista de Villanueva-La Guajira- Egidio Cuadrado para tal dirección de la música de tradición oral no intelectualizada en las escuelas musicales.
Ese tipo de noticias alientan las bonanzas que le sobrevienen al país en todos los sentidos, y por todos los horizontes del mundo. De manera que si buscamos los caminos de la paz dialogada, negociada y duradera, nuestro Turismo no será de “plomo al rojo vivo”, para que vengan extranjeros a filmarnos y presentarnos por todo el mundo como la sociedad del comportamiento del salvajismo tipo darwiniano, que no es capaz de redistribuir ingresos de manera civilizada y culta, en una geografía donde unos cuantos(as) minorías minoritarias pretenden no caber, en una superficie que tiene Colombia que es su totalidad es de 2.070.408 Km2 distribuidas de la siguiente manera: 1.141.748 Km2 de área terrestre y 928.660 Km2 en su zona marítima. De esa manera asistimos a una sociedad sumida en un sicologismo llena de ergotismos, cuyas enfermizas pretensiones son la de que los demás no tienen derechos sino de estar bajo tierra.
Opinamos que esas creencias tienen que acabarse, o si no, hay que hacer un referéndum mediante el cual se decide repartir a Colombia en varias partes, de la siguiente manera: La parte occidental, para Panamá, la Oriental, a Venezuela, la Sur, a Ecuador, Brasil, Perú y la parte Norte a Puerto Rico, República Dominicana, Haití, o sea, a Las Antillas...
Donde no se da ni se tiene capacidad social para convivir, por virtud de tener pretensiones locas de birlar derechos de todas las categorías y de odiarse eternamente, la mejor fórmula es la de separarse las personas y familias que habitan las zonas geográficas, en virtud de que, si éstas se unen, es para convivir como estirpes, dado que de allí de esas entidades se deriva el término Nación y de ella en términos socio-antropológicos carecemos. De allí los repartos.


Comentarios
luifernd
2 Mayo de 2012
11:02 pm
Amigo LUISALEJANDRO, hay que repartir el concurso entre las naciones que vamos a dividir Colombia.Felicidades!!!
luisalejandrodiaz
2 Mayo de 2012
12:07 pm
Muy memorable concurso.