

La Cámara de Comercio de Bogotá, desde el pasado 27 de enero tiene bloqueada la creación de empresas, aduciendo que los registros se encuentran pendientes de actualización, pero la verdad es que se trata de un problema tecnológico que sufrió la plataforma del outsourcing que les maneja la digitalización.
Es inaceptable cómo una entidad que percibe tantos recursos no tenga contemplado un plan de contingencia para este tipo de eventualidades que conllevan a las empresas, que con grandes proyecciones se constituyen, tengan un lucro cesante antes de nacer; es el caso de muchas empresas que han perdido la oportunidad de adjudicación de contratos por no tener el certificado de existencia y representación legal por parte de la Cámara. Quién repara este daño económico?
A esta demora, sumémosle la tramitología que a la hora de crear una empresa se presenta, porque a pesar de recibir toda la documentación por parte de la cámara de comercio para la inscripción de la sociedad en el pre-rut, los interesados deben hacer un trámite adicional en un banco para la apertura de una cuenta bancaria y lograr una certificación de la misma, la cual debe luego llevarse a la DIAN para que se tome “otro tiempo” y luego sí asignarle el NIT que le identificará tributariamente.
Qué paso en este proceso con la Ley anti-trámites? Si la idea es fomentar la creación de nuevas empresas para el fortalecimiento del empleo, lo justo es que se alivie el camino para su constitución.

