No es justo, todo mundo sabe los desmanes de los guardianes de las cárceles con los reclusos y reclusas en este caso y hasta ahora los internos siempre terminan perdiendo porque al fin y al cabo son reclusos. La palabra de los babosos que los cuidan tiene más poder por que según los jueces es más valedera.
No es justo que en la penitenciaría lleguen a aplicar castigos como el que le impusieron a Carolina Gil, por un beso. Más inmoralidades se cometen a diario y abusos. ¿Por qué la corte no falló a favor de carolina?, pues es sencillo, ellos deben guardar su moralidad, porque son fariseos como decía Jesús “muestran una cara cristalina ante los demás pero por dentro están podridos”.
En un país como Colombia y en una ciudad metrópoli como lo es la capital donde la máxima autoridad (alcaldes) dio zonas de tolerancia para la comunidad LGTB, para que la familia capitalina fuera más tolerante con los que tienen gustos sexuales diferentes, los jueces miran como inmoral un acto de amor por que es entre dos mujeres privadas de la libertad.
Sabrá Dios cuantas veces visitan ellos esos lugares y luego van a dormir como mansas palomas al lado de sus esposas… se debería echar un vistazo al código penitenciario y así se evitaría esta clase de atropellos con los internos.

