

Sé que faltan pocos días para que se lleve a cabo las votaciones de la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
Sé también que en esta recta final todos los candidatos se juegan sus últimas cartas para atraer “fanaticada” y además sé que los colombianos somos personas muy pasionales. Pues bien, digo esto porque la campaña electoral que se ha vuelto un tire y afloje entre quienes más consigan votos ha sacado de los colombianos sus más íntimos sentimientos. Entiendo que hace parte de nuestra naturaleza pelear y discutir por política, pero esta vez estoy cansada de la pasión desmesurada que están generando las campañas políticas.
Hace pocos días en la Universidad Javeriana un grupo pequeño de seguidores de Juan Manuel Santos llegó con bombas naranjas y hasta parranda vallenata a regalar pulseritas a los estudiantes y transeúntes que pasaban por el lugar.
Todo transcurría con normalidad hasta que de repente y sin explicación alguna una “avalancha” de estudiantes javerianos se volcaron en contra de la “fanaticada” santista. “Estudiantes si, informantes no” “que lo extraditen” entre otras, fueron las frases que constantemente gritaban los estudiantes, en su mayoría seguidores de Antanas Mockus. Sin más ni más y claramente acorralados, el pequeño grupo de la campaña de Santos decidió dejar el lugar.
Voy a poner otro escenario, Facebook. Sin duda esta red social se ha convertido en el medio más práctico para atraer votantes. Y que lo diga Mockus que desde que comenzó su campaña ha aumentado sus fans en su perfil oficial de manera considerable. En este momento por ejemplo tiene 481.681 fans mientras que Juan Manuel Santos su más cercano competidor 85.594, sin duda, la campaña de Mockus, que por cierto es muy similar a la de Obama, está arrasando con popularidad.
Aproximadamente me han regalado 20 girasoles en lo que va del mes, agradezco a mis amigos que me han llenado de flores mi perfil, ya parece un vivero, pero tanta campaña por este medio y por otros me está resultando aturdidora, y tengo que decir que la política es un tema que interesa, sin embargo siento que con tanta “presión” política voy a perder la razón.
Todos los mensajes que recibo de mis contactos tienen que ver con política, sus “nicks” hablan de política, todo habla de política, hasta sus fotos son políticas. ¿A quién tengo que decirle que sí, que voy a votar por Mockus, que no es necesario que se sigan llenando con publicidad mediática a su favor?
Es innegable que los colombianos somos personas muy fanáticos. Desde el fútbol hasta la política han sido víctimas de nuestra pasión, porque como dicen por ahí “Colombia es pasión”. De eso no tengo la menor duda y más en este momento. Ahora solo me queda esperar en 4 meses dónde quedarán las disputas políticas entre los votantes, ya con un presidente elegido tanto entusiasmo y euforia quedará en el olvido, así como alguna vez ha pasado con los triunfos y pérdidas de nuestra querida selección.


Comentarios
Ciudadana colombiana
10 Mayo de 2010
8:18 pm
Esto tendrá algo que ver con el hecho de que a algunos (ojalá a muchos) nos ATERRORICE la idea de tener como presidente a alguien que tiene como cerebro de campaña al papá latinoamericano de la rumorología, es decir, al hermano venezolano, carente de todo escrúpulo, J.J. Rendón, o que tira bombas sobre la cabeza de un campamento lleno de personas alzadas en armas ignorando que en su mayoría estos apenas alcanzan o superan los 16 años, que usa además el emblema de una organización internacional en sus operaciones militares violando todo el derecho internacional humanitario (ni hablar de los falsos positivos), un candidato que hace honor al lema "el fin justifica los medios" y mucho mucho más en la misma línea. Cada girasol enviado es un grano de arena para evitar la catástrofre...
moderador
10 Mayo de 2010
10:23 am
Gracia spor el aporte a Soy Periodista.
Infra-viajero
10 Mayo de 2010
4:22 am
Habría que matizar un poco la afirmación del "fanatismo" como característica del colombiano. Es algo que ocurre en muchas partes, por ejemplo en Italia. La política es cada vez más un espectáculo y por eso tiene sentido tu comparación con el fútbol. Por algo llegó al poder y se mantiene Berlusconi. Es un fenómeno global ligado a la "mediatización" y "mercantilización" de la vida cotidiana.
balthus
9 Mayo de 2010
9:08 pm
Como primera impresión creí que el artículo tenía que ver con el fanatismo del periódico "El Colombiano" de Medelín, qué mejor dicho... Pero lo leí y me ha gustado; también pienso que aquí en Colombia tenemos maneras muy particulares de asumir las cosas. Llama la atención que seamos tan pasionales pero a la vez tan superficiales, porque la emoción tiende a durarnos poco, como aquellos hinchas que sólo apoyan al equipo cuando le va bien. Y yo creo que la política no es el terreno donde los cooombianos mostremos más compromiso o voluntad de largo aliento, y eso por parte y parte, para quienes eligen y para quienes son elegidos.