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19 de Mayo de 2013
28 Septiembre de 2010 | Noticias | Paris (Francia)

Piedad Córdoba en París: Colombia necesita la cultura de la paz

Piedad Córdoba en París: Colombia necesita la cultura de la paz
Foto:Piedad Cordoba en Sciences Po, Paris / MH Escalante

La senadora liberal colombiana Piedad Córdoba dejó mensajes claros durante su gira por Europa en este verano de 2010 : La búsqueda de la paz debe ser un tema prioritario en la agenda política de Colombia. El acuerdo humanitario no es una necesidad sino una urgencia. Sobre el tema de las bases militares americanas instaladas en territorio colombiano, la Senadora instó al gobierno nacional para que informe a la opinión pública sobre el objetivo real de su instalación.

Sobre este punto, Piedad Córdoba hizo propuestas concretas. Invitó a un grupo de diputados franceses para que participen en la realización de un inventario de las empresas multinacionales europeas y particularmente francesas instaladas en Colombia, para evaluar su impacto en la economía y en la sociedad colombianas.

Estos fueron temas densos que Piedad Córdoba se propuso desarrollar en varias conferencias e intervenciones ante miembros del Parlamento Europeo en Bruselas y de la Asamblea Nacional francesa. Piedad Córdoba  fue invitada a la prestigiosa Escuela de Ciencias Políticas, Sciences Po y a la Alcaldía del barrio 9 de París. Tambien habló en la sede de la Cruz Roja Internacional con sede en Ginebra y ante miembros del gobierno español en Madrid.

A través de esta diplomacia que la Senadora definió como “alternativa”, ligada a un trabajo que según ella deberá emprenderse prioritariamente en Colombia y que consiste en ayudar a construir una opinión pública con criterio, se podrá  vencer la guerra. "El deseo de paz debe venir de cada individuo. Debe convertirse en una convicción y ser una actitud ante la vida. Una manera de vivir". Para Piedad Córdoba se trata de cultivar en la sociedad colombiana una cultura de la paz.

Para lograrlo dice, se debe informar pero informar bien. Puesto que el llamado conflicto colombiano, tan conocido y mediatizado en el mundo entero a través de una sola de sus facetas, la del secuestro, es para ella un compendio de hechos históricos y realidades actuales mucho más complejo.

Piedad Córdoba dijo que la sociedad civil colombiana finge ignorar el conflicto armado en Colombia.  De hecho se sufre en el campo. Lo conocen los campesinos. Desde la ciudad el llamado conflicto es observado a través del prisma que ofrecen los medios de comunicación. Y como en todo prisma su reflejo es difuso, confuso, por no decir falso o irreal.

La conferencia de Piedad Córdoba en el Instituto de “Sciences Po” de Paris, es el resumen de sus intervenciones en Europa. Apartes de su intervención.

El ejercicio de la política como respuesta a la guerra

"Hoy la obligación de quienes somos dirigentes políticos es convertir el ejercicio de la política en un instrumento de resolución de conflictos. Puesto que sólo a través de la discusión y del diálogo se puede resolver conflictos. Eso no significa « casarse » con un bando. Por mi parte nunca he pertenecido a ningún grupo armado. Ni siquiera he pertenecido al Partido Comunista o a cualquier partido de izquierda en Colombia. Siempre he pertenecido al Partido Liberal, que entre otras cosas es responsable de la corrupción y de la concentración de privilegios que existe en nuestro país.

Desde el ejercicio político se puede exigir una negociación. La mediación sólo me ha dado la posibilidad de afianzar mis conocimientos en esa materia. Creo que una mesa de negociación no puede estar dominada solamente por la presencia de la guerrilla sino por nosotros, los que queremos y repensamos en otro país.

El futuro de Colombia no puede ser el caos ni la guerra. Colombia no puede seguir siendo tampoco ese país adonde pueda llegar todo el mundo a disponer de sus recursos naturales, a disponer de sus intereses, a manejar su legislación. Un país en donde se convenga y se acomode solamente a los intereses de las multinacionales y de empresarios a quienes poco o nada les interesa el drama de la pobreza. En mis intervenciones se me pregunta por lo general « usted cree que hay violencia porque hay pobreza »? Respondo que no. La violencia se ejerce también desde el Estado.

Se ejerce desde sectores que no tienen ningún recato ético. Este tema tiene que ver con la responsabilidad social que tienen los empresarios y el sector privado ante el país.

Cómo se puede estar de acuerdo con una legislación que priva de derechos a los trabajadores con el argumento de que se va a generar más empleo, y luego se ve que esos empleos no se generaron, que las condiciones a las cuales se sometió a la clase trabajadora no mejoraron tampoco y que el empleo además decreció.

Los resultados económicos del sector privado en Colombia son absolutamente exorbitantes en comparación con la cantidad de ciudadanos que no tienen ni siquiera acceso a una alimentación elemental. O que no tienen derecho a formarse para poder competir en una sociedad en donde el conocimiento es el instrumento más importante para poder participar en el desarrollo.

Por eso la discusión sobre la mediación es muy interesante en la medida en que los sectores de la sociedad civil dan un salto cualitativo y se interesan en lo que antes se creía era una política en un compartimento estanco. Es decir aquella que no podían compartir sino unos cuantos. Intervenir en esos diálogos es abrir espacios para que la sociedad civil pueda intervenir en asuntos que interesan a todo el país como es la liberación de secuestrados".

La pobreza ligada al conflicto interno

"Es preocupante tener que reconocer que hoy en Colombia hay 200 mil personas desaparecidas y que ese no es tema de discusión en el país. O tener que decir que lo que se conoce eufemísticamente como « los falsos positivos », que son asesinatos a sangre fría por parte del Estado, son hechos que no ameritan la atención necesaria de parte de quienes conformamos esa sociedad.

Tener que decir que en Colombia hay 18 millones de personas pobres. Que 8 millones son indigentes, lo cual significa que no tienen qué comer. Que tenemos un 14 a 16 % de desempleo declarado. Que somos el primer país con el nivel de desempleo más alto en América Latina. Que tenemos además uno de los ejércitos mejor armado del mundo. Que tenemos la mayor inversión militar después de Estados Unidos. Que el 22% del Producto Interno Bruto del país está destinado a la guerra. Todo ello no solamente tendría que preocuparnos sino también ayudarnos a generar proposiciones para encontrar una salida a esta situación de guerra.

Por encima de tener investigaciones en la Procuraduría, - me refiero al expediente de 111 páginas en el cual se me vincula como tesorera, asesora financiera, comandante urbana, o delegada de las Farc en Europa; lo más importante es que observemos los escándalos que están surgiendo hoy en nuestro país. Me refiero al escándalo de las escuchas o intercepciones telefónicas. Esto pone al descubierto que se trata de atacar a quienes ya somos el blanco de acusaciones, y también de una estrategia para acabar con la oposición política en el país. A través de esa estrategia se han escogido a tres congresistas para desprestigiarnos, vincularnos a actos ilegales o a grupos ilegales.

De esta manera es como se configura un estado de terror. Por eso debemos seguir insistiendo en que lo primero que tenemos que hacer es buscar la manera de acabar con la guerra. Una de las maneras de hacerlo es reconociendo que en Colombia se vive un conflicto interno. En verdad tenemos una guerra. Y no reconocerla es profundizar cada vez más en condiciones de pobreza ética y de pobreza en términos de derechos humanos.

En Colombia existen varias formas de pobreza. La pobreza que se genera por la falta de ingresos o de unos ingresos insuficientes. La ausencia de una legislación que no protege a un porcentaje alto de la población en términos de derecho a la salud y a la educación. La pobreza del desplazamiento, que es una pobreza mucho más espantosa que las otras.

Pero más allá, también existe una pobreza ética absolutamente grande. Por eso, antes de tratar de establecer si soy o no vocera de las Farc. Si la mediación es posible porque hago parte de ellas, se debe abrir un verdadero debate sobre un tema verdaderamente real y grave : la práctica de la corrupción en Colombia".

Conclusión

Cuál es la conclusión que podemos sacar los que asistimos a esta conferencia : La historia de Colombia se pierde en la falta de memoria de una sociedad que adolece de cultura política. En Colombia no existen agrupaciones generadoras de esa cultura política. No existen corrientes políticas capaces de diferenciarse una de otra. El liberalismo y el conservatismo de Colombia por ejemplo, en Francia se podrían situar en una misma casilla, una corriente de derecha sin un centro o con un centro difuso.

 A la izquierda no hay nada, un Partido Comunista en el cual muchos colombianos no se reconocen y una izquerda moderada que no  ha podido encontrar su espacio porque ha sido "vampirizado" por la guerrilla. Quedan únicamente los extremos.

Los mal llamados partidos en Colombia son en realidad agrupaciones clientelistas a escala nacional, generadoras de puestos de trabajo y que en retorno buscan un beneficio concreto: los votos. Un político en Colombia adolece de sentido de pertenencia a una nación, una región, una ciudad. Su fín es el poder y todo lo que se pueda lograr a través de él, incluido y en primer lugar el enriquecimiento personal. Los partidos además son de tipo dinástico. El abuelo, el padre, el hijo y el nieto pueden ocupar la misma curúl a lo largo de cuatro generaciones.  

 

A bientôt

MH Escalante 

Por: Francaditalia

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