



Minería o agricultura, Dr Santos
La falta de consenso entre los distintos órganos del Estado para salvar el engranaje ecológico, que incide en el manejo del sistema agrícola y pecuario de nuestros pueblos, nos está llevando a una catástrofe de hambruna y desnutrición, por falta de recursos para adquirir alimentos saludables, porque lo que se produce es estratificado, llevando a las clases humildes a adquirir lo inocuo y no lo que verdaderamente le suple nutricionalmente para un mejor desempeño en la vida diaria.
Esto nos lleva a determinar una frase que la FAO promulga: “Los seres humanos son el centro del desarrollo sostenible” pero si lo miramos más detenidamente, es una verdad a la cual los gobiernos no les genera interés, les preocupa el no tener solvencia fiscal, una economía exitosa con inversión foránea y un PIB que muestre los alcances de un buen gobierno.
Es el gran motivo para que exista en el mundo 925 millones de personas subalimentadas, porque los gobiernos prefieren explotación de petróleos, minería, grandes centros hidroeléctricos responsables del desplazamiento forzoso y promotor de desvío de grandes ríos, en lugar de incentivar a pequeños agricultores claves en el eje de la alimentación sostenible, tanto local como de expansión internacional.
Es tan álgido el deterioro del sistema gubernamental con respecto a la agricultura sostenible, que prefiere importar los productos o hacer convenios comerciales con otras regiones, afectando la tradición agrícola y cultural del pequeño campesino, que no puede ni tiene medios para proveerse de financiamiento por parte del sector público, fomentando así la agricultura del pan coger, como también, la perdida de elaboración de alimentos local, debido a la variedad de artículos que ofrece el mercado externo.
El gran propósito de los gobiernos emergentes o en desarrollo sin lugar a dudas, es la inversión directa, tanto en minería como en infraestructura, donde el resultado de la inversión es favorable a la balanza comercial, lo agrícola, no compite en renta con las grandes sumas que obtiene el sector público en minerales, mientras que la producción agrícola y pecuaria es de poco rendimiento, por lo tanto menos atractiva para las arcas del país. –Tenemos como ejemplo el sector cafetero, que hace unos años jalonaba la economía, ahora no tiene trascendencia por parte del Estado-
Y esto nos lleva a otra frase diciente de la FAO y la ONU: “la comida chatarra, está fomentando la pérdida de cultivar el campo y por ende el desempleo mundial” Si observamos el fenómeno de cerca, estamos invadidos en las grandes, pequeñas y medianas ciudades, de centros abastecedores de esta clase de comida que no es alimento, es más bien el eje de la obesidad por ende desnutrición, que se produce en entes con poder de compra.
Compilando el análisis del problema que se presenta con el flujo negativo de producción de alimentos sanos no inocuos en Colombia, debido al desprendimiento total del Estado hacia proyectos productivos y reformas agrarias para afrontar el problema agrícola y sostenible, necesario para calmar el hambre de los casi 19 millones de pobres en Colombia, nos deja una gran pregunta: ¿El gobierno estará dispuesto a prescindir de la producción de alimentos nacionales y más bien importar, sin tener en cuenta el grave problema social que se vendría por este motivo? Claro que los TLC suplen la alimentación de los países que firman estos tratados, pero sería contradictorio, cuando regiones europeas y Norte americanas están rentando grandes superficies en los países tercermundistas o en vías de desarrollo para producir alimentos con destino a sus países, en Colombia se descarta la posibilidad de apoyar al pequeño agricultor. Otra cosa estimados lectores, mientras en los países industrializados evitan el levantamiento de represas e hidroeléctricas para que haya más tierra para elaboración de alimentos, en Colombia despoja para construcción.


Comentarios
luisalejandrodiaz
8 Junio de 2012
6:42 pm
Amigos, amigas y anónimos, por su visita al blog gacias
criticoncolombiano
8 Junio de 2012
3:51 pm
Somos una gran despensa alimentaria, me parecio escucharle decir al exvelentísimo señor Presidente
Francaditalia
8 Junio de 2012
9:11 am
En Francia ya comienza a aparecer la obesidad como un fenómeno ligado al desempleo y al aumento de la pobreza. En cuanto a los supermercados, éstos venden frutas y verduras tratadas con pesticidas, y los pequeños comerciantes del bio unos productos de gran calidad para consumidores que pueden pagar sus altos precios. Calidad igual a poder adquisitivo. La salud dependerá de ello. Mientras tanto en Colombia las minas a cielo abierto están convirtiéndo su territorio en una vena abierta de América Latina.
Sandra Mercedes
7 Junio de 2012
7:10 pm
Un panorama preocupante. Gracias por la información.