



A veces olvido respirar profundo, llenar la mente de calma y dejar que el cuerpo se apacigüe. He perseguido mil lunas entre lamentos y tristezas, he librado batallas saliendo en muchas victoriosa, pero a veces a pesar de no hacerlo olvido que soy una guerrera, que soy humana, que teme y se equivoca, pero que puede ser mejor cada día, que sin importar que pase a mi alrededor ser feliz es solo una decisión.
Sé que tengo miedo, que me lleno de dudas a cada instante y que desconfío de mí, me escondo y me encierro en una burbuja que parece impenetrable pero que tarde o temprano revienta. Y aunque las batallas a veces se hagan duras, no debería olvidar ni siquiera un instante que poseo las herramientas, que solo se necesita tener fé y actuar, que no necesito librar una guerra entre mi mente y mi corazón porque en el fondo siempre conozco la respuesta.
El camino es el correcto no me he equivocado, he hecho las cosas bien y cuando desfallezco he podido salir adelante, el camino es el correcto no me he equivocado, se con plena certeza a dónde deseo llegar, sé de la fortaleza de mi ser y de lo inmenso de mi corazón.
Soy un ser de luz y amor, soy fuego, pasión que se refleja en cada parte de mí, porque eso soy, soy yo, y tan solo me tengo a mi, porque no necesito más que reconocerme al espejo y sonreír, porque no importa que tan oscura se vea mi sombra, porque no importa que tan difuso parezca el futuro, al final el sol volverá a salir….


Comentarios
Aracataka
12 Marzo de 2013
8:20 pm
...excelente reflexion!!
..gracias por compartir!
osgir
22 Enero de 2013
6:38 am
Magnífico opúsculo.