

Mis amigos bruno lópez y piolino girardelli, en la foto, tienen entre si un tácito acuerdo sobre el amor. Cada uno se mira con total confianza sin aprovechar las falencias que puedan tener uno y otro.
Brunito ladra y piolíno canta. Brunito no vuela , piolino no muerde. Ambos confían entre si, puesto que saben que sus naturalezas son adquiridas del trato humano. Los animalitos son como sus amos, aprenden de ellos con una simple mirada.
Nosotros, los que habitamos este antrico, somos incapaces de un convivencia pacífica. Nos miramos con apetitos, nunca miramos con el corazón sino con el estómago , o con los instintos primarios.
Lo más grave de todo es que no tenemos vocación de arrepentimiento. Es de la naturaleza COLOMBIANA la traición, el pensar con el deseo y el hablar con el señuelo en la boca mientras afilamos las garras.
La vida me ha dado la oportunidad de transformar mis primeros apegos en una biblioteca destinada a los errores, en ella aprendo diariamente que el AMOR, a la usanza de un Buda, de un Cristo, de un Mahoma, de un Zaratustra, de un Krisnamurti, de una Frankl, de un Agustín de Hipona, de un Bruno López, de un Piolino Girardelli de un Fromm, de un paria feliz ,es un amuleto cargado de magia cuando no lo usamos sino que lo acariciamos. Cuando le sacamos brillo antes de utilizarlo para que nos lo dé.
Ello , a proposito de la fabula del ESCORPIÓN Y LA RANA que es atribuida a Esopo aunque su autor podría ser cualquier de nosotros si es franco:
Había una vez una rana sentada en la orilla de un río, cuando se le acercó un escorpión que le dijo: —Amiga rana, ¿puedes ayudarme a cruzar el río? Puedes llevarme a tu espalda… —¿Que te lleve a mi espalda? —contestó la rana—. ¡Ni pensarlo! ¡Te conozco! Si te llevo a mi espalda, sacarás tu aguijón, me picarás y me matarás. Lo siento, pero no puede ser. —No seas tonta —le respondió entonces el escorpión—. ¿No ves que si te pincho con mi aguijón, te hundirás en el agua y que yo, como no sé nadar, también me ahogaré?
Y la rana, después de pensárselo mucho se dijo a sí misma: —Si este escorpión me pica a la mitad del río, nos ahogamos los dos. No creo que sea tan tonto como para hacerlo. Y entonces, la rana se dirigió al escorpión y le dijo: —Mira, escorpión. Lo he estado pensando y te voy a ayudar a cruzar el río. El escorpión se colocó sobre la resbaladiza espalda de la rana y empezaron juntos a cruzar el río.
Cuando habían llegado a la mitad del trayecto, en una zona del río donde había remolinos, el escorpión picó con su aguijón a la rana. De repente la rana sintió un fuerte picotazo y cómo el veneno mortal se extendía por su cuerpo. Y mientras se ahogaba, y veía cómo también con ella se ahogaba el escorpión, pudo sacar las últimas fuerzas que le quedaban para decirle: —No entiendo nada… ¿Por qué lo has hecho? Tú también vas a morir. Y entonces, el escorpión la miró y le respondió: —Lo siento ranita. Es mi naturaleza, es mi esencia, no he podido evitarlo, no puedo dejar de ser quien soy, ni actuar en contra de mi naturaleza, de mi costumbre y de otra forma distinta a como he aprendido a comportarme. Y poco después de decir esto, desaparecieron los dos, el escorpión y la rana, debajo de las aguas del río.
Palabra de OSGIR.....Podeís sentaros.
C:C. A Sogyal Rimpoché QUIEN DIJO:
"A mí me ayudó esta frase que leí hace 30 años: “El agua, si no la remueves, se vuelve clara”. Pues bien, la mente es como el agua.
No hay que removerla.
La enturbian los pensamientos. Una mente calma es un cielo azul: los pensamientos son las nubes que lo tapan. ¡No te identifiques con esas nubes, y busca ver el cielo!
Difícil: la vida es complicada y hay que darle tantas vueltas al coco…
¿Sí? “Todos los problemas del ser humano derivan de su incapacidad de sentarse solo en una habitación”, escribió Pascal…
Pero consuela tanto estar distraídos…
Nos distraemos de nosotros mismos con pensamientos: son astucias del ego que nos apartan de nuestra esencia, son falsas visiones a las que nos aferramos, nos apegamos.
¿Tanto nos autoengañamos?
Escuche este cuento que narró Buda… Un mercader tenía una bella esposa y un hijo pequeño. La esposa enfermó y falleció, y el mercader cifró toda su felicidad en ese niño. Mientras estaba en un viaje, unos bandidos asolaron la aldea y se llevaron al niño. A su regreso, el mercader vio un cuerpo de niño calcinado y lo tomó por el de su hijo.
Pobre hombre, cuánta desgracia…
Practicó una ceremonia de cremación del hijo, y conservó las cenizas en una bolsita de seda. Trabajaba, comía y dormía aferrado a la bolsa y a su desesperación, llorando…
Comprensible…
Un día su hijo escapó de los bandidos y llamó a la puerta del padre. Era medianoche y el padre sollozaba junto a las cenizas. “¡Soy yo, papá!”, gritó el hijo. El padre pensó que alguien le gastaba una broma cruel, y no abrió. El hijo llamó cien veces, inútilmente,hasta que se fue. ¡Nunca volvieron a verse!"
SOMOS ESCLAVOS DE NUESTRAS FANTASÍAS Y PERDEMOS EL SABOR DE LA REALIDAD.
BUEN DÍA.


Comentarios
La_Lectora
9 Junio de 2012
12:03 am
La fabula que nos presentas deja mucho de enseñanza... Buena conclusion respecto a la esclavitud de nuestras fantasias...
Adri83
8 Junio de 2012
10:48 pm
La naturaleza y la esencia es algo que no se pierde...lo peligroso es cuando esa naturaleza es mala y alacranes hay muchos...
luisalejandrodiaz
8 Junio de 2012
12:25 pm
me parecio el título de una fábula de Esopo. Es la naturaleza esencial de la materia. Muy buen parangón a la pobreza insulsa y a los oidios desbordados del ser humano
jogafi
8 Junio de 2012
10:44 am
Osgir, cuando leí el titulo, llegué a pensar que te referias a la "rana Higuita" y la célebre tapada del escorpión, en Londres...
Excelente fábula, que es muy apegada a la realidad, los extremos de la confianza ciega y la esencia aquella de que..el que ha sido no deja de ser... al precio que sea,
Saludo Cordial
Francaditalia
8 Junio de 2012
8:27 am
Sr Osgir lo unico que conozco de su rana es la terminación ana, una iguana con una ruana de lana que solía bañarse a la orilla del Rio Magdalena antes de que lo desviaran por el Quimbo, y que tomaba café a la hora del té, pero ya no existe, desapareció.
luisalejandrodiaz
8 Junio de 2012
12:19 pm
qué bonita rondalla.